Una creencia es un pensamiento crónico.

Una idea que hemos pensado tantas y tantas veces que al final hemos tomado como una premisa.

Las creencias no son buenas ni malas, simplemente son fruto de un mecanismo que tiene nuestra mente cuya finalidad es obtener seguridad.

¿Te imaginas tener que volver a valorar cada vez desde cero si algo te afecta o te perjudica? Pues esto se soluciona con las creencias.

Sin embargo, más allá del bien y el mal, sí que hay creencias que te ayudan a llegar allí a dónde quieres ir y otras que por el contrario te dificultan el camino.

Es una práctica muy útil para tu Crecimiento y Desarrollo Personal, el evaluar las creencias que tienes más arraigadas, y ver si te benefician o perjudican.

Si sientes que aún no eres la persona confiada y con alta autoestima que te gustaría ser, te dejo aquí una lista de 12 creencias que podrían estar entrometiéndose en tu felicidad.

Identifícalas y estarás mucho más cerca de cambiar y subir tu autoestima.

1) No puedo llegar a donde quiero por mi pasado.

 

Me gusta una cita de Tony Robbins que dice: “Tu pasado no equivale a tu futuro, porque tienes el presente.” Que cierto.

La mayoría de la gente está convencida de que el futuro tiene que ser por necesidad una extensión de su pasado, porque… ¿Si las cosas no han cambiado en todo este tiempo? ¿Por qué van a cambiar ahora, verdad?

Pero si lo piensas, esto es falso.El motivo por el que tu futuro hasta ahora ha sido prácticamente igual a tu pasado, es uno solo: sigues enfocado en tu pasado.

Si sigues enfocado en tus viejos hábitos, tus viejos patrones de pensamiento y tu viejo estilo de vida, muy difícilmente vas a poder llegar a otro lugar.

Pero si en cambio, tomas la decisión de vivir de una forma diferente ahora, de soltar el pasado y empezar a hacer lo necesario para llegar a dónde quieres, por diferente que sea (de hecho cuanto más diferente mejor) verás como el cambio que buscas, aparece.

Así ha ocurrido siempre, y te lo pueden decir todos los que han cambiado.

2) Si fracaso o me equivoco estoy perdido

 

Si tienes este pensamiento rondando en tu cabeza es solo por un único motivo: No has fracasado lo suficiente.

Llevas toda tu vida jugando a no perder cuando la vida está ahí para ganarla.

La gente que piensa esto suele ser porque fracasó un par de veces en el pasado y lo pasó tan mal y asoció tantas emociones negativas a este hecho, que le da pánico volver a equivocarse.

Lo se porque yo he estado allí y es todo una gran ilusión.

El fracaso no existe. Y no es algo que te esté contando para motivarte, lo digo de verdad.

Fracaso es solo el nombre que se le da a una parte del aprendizaje. Si te fijas en cómo aprende la gente que aún no ha sido duramente condicionada con la idea de que fallar está mal, como los niños por ejemplo, te das cuenta que fallar indica únicamente que ese no es el camino correcto. Nada más.

Cuando un niño está aprendiendo a andar se cae mil veces y se levanta mil y una vez. Y al final todo ese fracaso no ha servido de nada porque ya sabe andar.

Con los demás aspectos de la vida pasa exáctamente lo mismo. No es que no pase nada si fracasas sino que para aprender algo, tienes que fracasar. Nadie ha conseguido aprender nada sin haberlo hecho mal muchas veces primero.

El problema es que le ponemos un plazo al aprendizaje. Le ponemos un límite de tiempo y decimos “Bien, lo voy a intentar una vez más (o dos o tres o las que sean) pero si llega el momento y no lo he conseguido, habré fracasado”

Cuando inicié este blog y durante los 12 primeros meses no me leía ni mi madre, la gente me decía: ¿Durante cuánto tiempo  más vas a estar intentándolo? y yo les respondía ¿Cuánto tiempo le darías a tu hijo para que aprendiera a andar?

El que sea necesario, me decían. Bien, pues esto, y todo en la vida, es igual.

3) Tendría éxito si lo tuviera tan fácil como otros.

 

Esta es otra de las grandes afirmaciones que dejamos pasar sin llegar a cuestionar.

Resulta muy fácil juzgar desde fuera. De hecho, me apostaría cualquier cosa a que alguna vez alguien te ha juzgado y te has dicho para tus adentros “No puede estar más alejado de la verdad”

¿Por qué? Porque no podemos llegar a conocer a nadie del todo. No podemos llegar a entender todos los procesos que tienen lugar en la vida de alguien y por lo tanto, cualquier valoración es solo parcial.

¿Habrá alguien a quien le habrá caído todo del cielo? No lo se. Lo que sí sé es que todo el mundo tiene sus vicios y virtudes, sus facilidades y sus dificultades.

Y también que estando en la condición que estés siempre vas a poder encontrar a alguien que haya estado en una condición muy similar a la tuya, muchas veces incluso mucho peor, y ha logrado superarlo y llegar a dónde tú quieres llegar.

Así que… ¿Por qué no ibas a poder hacerlo tú?

4) Cuando tenga _____ entonces seré feliz.

 

Si algo he aprendido tratando de cambiarme a mí mismo es que cualquier acción que se realice partiendo de la escasez nunca te va a reportar abundancia.

El primer impulso es pensar que si conseguimos controlar el entorno entonces podremos sentirnos bien, pero el entorno es demasiado complejo para que podamos controlarlo por completo.

Si actuamos basándonos en el problema todo resultado obtenido, aunque pensemos que es positivo, no hace otra cosa que reforzar el problema.

Y he aquí la diferencia entre desesperación e inspiración. Cuando te sientes mal y crees que necesitas algo para sentirte bien, estás actuando por desesperación y no hace falta que te explique las consecuencias, porque creo que todos las hemos experimentado.

Sin embargo, cuando ya te sientes bien y actúas porque estás inspirado y simplemente te apetece crecer y ser más y conseguir más cosas, es cuando verdaderamente disfrutas de la vida.

5) Para tener éxito hay que hacer caso omiso de las emociones.

 

La mayoría de la gente sigue el proceso siguiente : “Si consigo ignorar mis emociones durante el tiempo suficiente, conseguiré lo que quiero y entonces me sentiré ya bien”

Te evitas el dolor del momento esperando un beneficio (o un dolor menor) en el futuro.

Pero piénsalo por un momento… ¿Que te indica ese dolor, ese sufrimiento? Que tienes algo en tu vida que no es como te gustaría y que tienes que cambiarlo.

¿Y qué pasa si no lo cambias? ¿Que pasa si te evades con estimulación, drogas, validación, o simplemente refugiandote en tí mismo y tratando de no sentir el sentimiento?

Que lo malo se hace más grande y el dolor es cada vez mayor. Es como si la vida te golpeará una vez para enseñarte algo y al ver que no aprendes decidiera golpearte cada vez más fuerte. Curiosamente es así como sucede.

Al final ocurre que explotas y tocas fondo y después de pasar meses o incluso años recuperándote, aprendes la lección y haces el cambio que debiste haber hecho mucho antes.

¿Para qué esperar verdad? No tiene sentido. Tus emociones son tus amigas.

6) Vivir con propósito es una tontería.

 

Cuando estoy teniendo una conversación con alguien y casualmente llegamos al tema de vivir con propósito, el 90% de la gente mira con cara de “Eso eso solo es verdad en los cuentos y las películas”

Y puede que tú también hayas pensado esto por mucho tiempo y lo sigas pensando pero déjame decirte una cosa.

Más allá de que decidas creer o no que no somos solo materia que anda y que venimos al mundo por alguna razón, lo cierto es que cada persona tiene unos gustos y unas inclinaciones particulares.

A unos les gusta más la playa a otros la montaña. Unos son felices viviendo a menos 20 grados y otros no vivirían en esas condiciones ni por todo el oro del mundo.

Si tienes en cuenta lo que hemos dicho en el apartado anterior, para sentir que no tienes lo que quieres en tu vida y cambiarlo, primero debes de saber que quieres en tu vida.

Ese es tu propósito. Esa imagen de lo que te gustaría ser hacer y tener en la vida y el por qué te gustaría hacerlo, es tu propósito.

Cuanto más claro y vívido lo tengas y más te aferres a él, más fácil te será subir tu autoestima y ser feliz y porque te darás cuenta de que te estás desviando del camino y tomarás las acciones necesarias.

7) Cambiarse a uno mismo es imposible o muy costoso.

 

Seguro que alguna vez has conocido a alguien que ha tenido una experiencia traumática que le ha cambiado la vida para siempre.

Alguien que una vez se encontró una tarántula de pequeño y les cogió pánico, o tal vez alguien que se quedó un día encerrado 30 minutos en el ascensor de casa de su tía y desde entonces es claustrofóbico.

Bien, pues en todos estos casos uno se ha cambiado a uno mismo y lo ha hecho en cuestión de segundos.

No es que la gente tarde muchos años en cambiar, el cambio realmente se produce en cuestión de segundos.

Como cuando una mujer se queda embarazada y decide dejar de ser anoréxica o alguien cae enfermo y de repente deja de fumar para siempre.

Lo que ocurre simplemente es que la gente suele tardar años en decidirse a tomar la decisión de hacerlo, pero el cambio, lo que es cambiar, lo puedes hacer en solo un instante.

8) Soy malo para _____

 

Como bien explico en el curso sobre Como Subir La Autoestima, lo que nosotros pensamos que somos, es decir, nuestra autoimagen, se ha formado debido a nuestras  experiencias del pasado.

Y tus experiencias dependen de tus herramientas y de tu actitud, por lo tanto si no tenías buenas herramientas para lo que querías conseguir o no tenías una buena actitud, lógicamente obtuviste malos resultados.

Por ejemplo, yo de pequeño era hipertímido. Hasta el punto que me daba vergüenza el simple hecho de ir a la barra del McDonalds a pedir un paquete más de ketchup para las patatas. Y sí, me acababa comiendo las patatas sin salsa porque tenía miedo de que pensarían de mí o que me dirían o si quedaba como un tonto.

¿Era malo en habilidades sociales simplemente porque yo era así? Pues eso pensé durante mucho tiempo hasta que me di cuenta de que no.

Muchos años después puedo decir que simplemente no tenía ni las herramientas ni la actitud adecuada, las experiencias que tuve fueron malas y me hicieron creer que yo era malo en eso.

¿Qué pasó después? Que decidí investigar todo esto y aprender los principios, aprendí mejores herramientas, cambié mi actitud y en cuestión de poco tiempo empecé a ver resultados totalmente opuestos en ese aspecto de mi vida.

No eres malo en nada, simplemente aún no lo dominas. Si te esfuerzas por tener buena actitud y aprender las mejores herramientas podrás ser lo que quieras.

9) Siempre me pasa igual.

 

Esta es una creencia tonta que solemos repetirnos en momentos de flaqueza únicamente por nuestro empeño de centrarnos en lo negativo.

Por un lado, tal y como habíamos comentado con la creencia 1, si siempre te pasa lo mismo es  porque siempre te centras en lo mismo del pasado que no quieres y no cambias tus comportamientos.

Pero más allá de eso… ¿Qué quiere decir que siempre te pasa igual? ¿Que te sale mal? Bueno, siempre que no te sale bien te sale mal así que siempre te va a salir una de las dos.

“Siempre me sale igual” es únicamente la típica frase tonta que nos repetimos para apiadarnos de nosotros cuando nos sentimos mal porque algo no ha salido como queremos.

La próxima vez que veas que esta frase aparece en tu mente, ya sabes, simplemente date cuenta de que no es verdad que siempre te pasa igual. Si que es verdad que fallas muchas veces, lo necesario para aprender, pero tienes muchos aciertos también.

10) Tendré éxito en la medida en que le agrade a todo el mundo.

 

Woody Allen dijo una vez: “No conozco la clave del éxito, pero sé que la clave del fracaso es tratar de agradar a todo el mundo”. Y si lo piensas tiene mucha razón.

Solemos pensar que cuantos más seguidores tiene una idea, más buena es. Pero la valoración de que algo sea bueno o malo, la etiqueta, es simplemente algo que nosotros ponemos a las cosas.

Así pues, cuando tratas de gustarle a todo el mundo, lo que estás haciendo es tratar de justificar que tú eres bueno, porque mucha gente te considera bueno. Pero como hemos dicho, no importa la etiqueta que los demás pongan a las cosas sino que pienses tú.

Es por esto que es mucho más efectivo, ser como tu crees que tienes que ser y gustarle solo a la gente que le tengas que gustar, que será aquella que piense como tú y que vea valor en lo que haces.

11) Para ganar yo tienen que perder los demás. Y viceversa.

 

A priori esto puede parecer que tiene sentido.

Si hay un número concreto de cosas en el mundo y alguien coge más, el número de cosas que quedan para el resto es menor.

Sin embargo esto no ocurre así porque como seres humanos tenemos una habilidad muy característica (que a veces podría parecer hasta mágica) que es la de crear valor a partir de la nada.

¿Te suena muy raro esto? Te lo explico.

Imaginate a una persona que se le da bien ponerse en forma mientras está en la oficina, de repente esa persona decide enseñarle eso a sus amigos, para que ellos se pongan también en forma mientras están trabajando en su oficina.

Imagina que ahora no solo decide compartir su conocimiento gratis sino que da cursos sobre cómo ponerse en forma en la oficina a una multitud de gente que quiere aprender y está dispuesta a pagarle.

Aquí viene lo interesante y lo que a mucha gente le cuesta comprender.  Aunque pueda parecer que ahora el mundo tiene menos porque mucha gente ha pagado por aprender eso, lo que ocurre en realidad es que el mundo tiene más.

¿Por qué? Porque las personas que han pagado, en realidad han obtenido un beneficio mayor del que han pagado. Han perdido algo de dinero pero han ganado tiempo, salud, productividad, felicidad…

tal vez no sea el mejor ejemplo pero creo que se entiende. Cuando ganas dinero lo haces porque estás contribuyendo al mundo, más valor del que te están pagando.

12) La gente es mala y envidiosa por naturaleza.

 

Te propongo una preguntas muy simples.

¿Si crees previamente que alguien es de una determinada forma, como te comportas tú? Exacto, de una determinada forma.

¿Si crees que la mujer que está sentada a tu lado en el bus es multimillonaria y le gusta dar billetes de 50 a la gente que le cae bien que harás? Exacto, le sonreirás, le dirás algún cumplido camuflado, e intentaras carle bien para ver si eres el afortunado.

¿Si crees que el chico de pelo largo que va caminando por la otra acera es un delincuente y un ladrón, que harás cuando se acerque hacia ti para decirte que es reportero y está entrevistando a la gente de la zona que viste con estilo? Exacto, doblarás la esquina y lo evitarás a toda costa.

Con lo cual nunca te darás cuenta de que hay cosas buenas en el mundo y más importante aún, de que tu estilo de vestir es admirable.  

Aquello en lo que te enfocas se expande. Si crees que hay gente mala, eso habrá. Si crees que hay gente buena, seguro también que la encuentras.