Principios o Leyes Universales.

Principios o Leyes Universales.

Aquí una de mis mayores epifanías:

El universo está regido por una serie de leyes o principios. Estas rigen todo lo que existe y sus relaciones y se encuentran operando constantemente seamos conscientes de ellas o no.

Cada problema surge como resultado de haberse quebrantado alguna de estas leyes universales y así pues, se puede deducir que el ser humano sufre por una única razón: La falta de conocimiento.

Te enfrentas a problemas porque no entiendes cómo funciona la vida. La falta de conocimiento te lleva a tomar decisiones incorrectas que generan resultados no esperados y estos resultados no esperados son los causantes de esas malas emociones y sufrimiento.

Es algo así como si te estuvieses chocando de frente contra una pared sin caer en la cuenta que puedes rodearla o saltarla o abrir una puerta que la atraviese.

Para combatir tu sufrimiento solucionando los problemas, debes principalmente, entender el origen, la causa.

Entender porque estas obteniendo los resultados que estas obteniendo y que puedes hacer para obtener aquellos que realmente deseas obtener. El conocimiento es poder.

Es pues tu deber como seres humano que quiere eliminar o reducir el sufrimiento de su vida y maximizar su felicidad, tratar de encontrar y entender estos principios universales.

Observar lo que ocurre y tratar de entender porque ocurre, encontrar patrones que se repitan en los hechos y armar una teoría que se sostenga con ellos.

Esa es tu misión si deseas ser feliz. Detectar los principios, entenderlos, aplicarlos y en última instancia, explotarlos.

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12 frases que te harán pensar durante 12 meses.

12 frases que te harán pensar durante 12 meses.

En este post voy a compartir contigo algunas de las frases que más han influenciado mi vida y mi pensamiento en este último año.

Resulta que la verdad tiene ese poder de atravesar todas las mentiras y golpear fuertemente en lo más profundo de ti. Eso es lo que he sentido yo con estas frases. Que descubría una incógnita que siempre había estado ahí pero que nunca había conseguido vislumbrar.

Ya fuese porque al leerlas encontrara la explicación a muchas cuestiones de mi vida o porque en determinados momentos me vinieran estas frases a la cabeza como explicación a lo que me sucedía, estas han sido las frases que más me han impactado.

Tal vez te ayuden a desarrollarte a ti también. Tal vez, como yo, nunca vuelvas a ser el mismo…

Sin más, aquí te las dejo acompañadas de una breve interpretación personal:

“Todo lo comúnmente aceptado como cierto es falso” –Oscar Wilde

Cuanto más leo, más investigo, y más me conozco, más cuenta me doy de que no es lo que la gente desconoce lo que le causa infelicidad, sino aquello que cree que conoce pero no es así. Ese es el principal problema.

Trata siempre de entender el porqué de las cosas. Averigua los motivos que te impulsan a hacer lo que haces y estarás mucho más cerca de ser feliz que toda esa gran mayoría que simplemente se deja llevar por la corriente.

“Solo hay un camino hacia la felicidad y consiste en dejar de preocuparse por las cosas que están más allá de nuestro control” –Epiteto

Darme cuenta de esto fue, sin duda, un punto de inflexión en mi desarrollo como persona. No tiene sentido alguno malgastar energía preocupándote -y ni tan siquiera pensando- en aquello que está fuera de tu control. Lo que tenga que venir será pues bienvenido.

Por el contrario, puedes invertir esa energía en tratar de mejorar todas aquellas cosas que sí están en tu mano, que son muchas. Será el cómo manejes lo que está en tu poder y no aquello que te suceda, lo que determinará tu éxito o fracaso en la vida.

“Ya que el mundo no se va a ningún lado, no hay ninguna prisa” –Alan Watts

Esto a veces se nos pasa. La televisión, los anuncios, las películas, la forma en que se nos es contada la información… todo nos incita a vivir en esa especie de sprint continuo e infinito.

Creemos que si dejamos de correr la vida se acaba. Que nos vamos a perder un montón de cosas si no vamos de aquí para allá y de allá para acá. Y no es así.

El mundo no se va a ningún lado. No necesitas hacer las cosas a la velocidad que marca la sociedad. No tienes por qué querer tenerlo todo en este mismo instante. Está claro que a los vendedores de coches les interesa que quieras comprar su coche ahora mismo, pero respira. Relájate. Tómate un tiempo y disfruta lo que tienes.

El mundo no se va a ningún sitio. Tu vida no se va a acabar mañana y en el caso de que así fuese. ¿No sería mejor disfrutar tranquilamente lo que te queda, que correr por llegar a tiempo a todo lo que está por venir?

“La gente tiene tanto miedo a perder que ni siquiera lo intenta” -Kanye West

Debes cambiar tu mentalidad.  Seguro que durante toda tu vida has estado jugando a no perder cuando lo que tienes que hacer es dejar de pensar en que ocurrirá si pierdes y jugar para ganar.

El peor de los fracasos al final nunca es para tanto, y más aún si tienes un objetivo suficientemente grande por el que luchar.

Los ganadores son simplemente expertos perdedores. Nunca he visto a un inversor de éxito que no haya perdido dinero, pero por el contrario si conozco a muchos hombres mediocres que nunca han perdido un céntimo.

 “En lugar de ser un hombre exitoso, busca ser un hombre valioso. Lo demás llegará naturalmente” –Einstein.

Casi todo en este mundo está basado en el valor. El comercio está basado en el intercambio de valor en forma de productos y dinero. Las relaciones están basadas en el intercambio de valor mutuo entre los individuos… y muchas más cosas de las que crees.

Siempre que algo sea valioso para la sociedad esta lo reconocerá de diversas formas, ya sea ofreciendo dinero por ello, reconocimiento o cualquier otra cosa. Así que cambia el foco.

Ingéniatelas para ofrecer la mayor cantidad posible de valor a la sociedad y aquello que tanto deseas vendrá solo.

“Si estás en el lado de la mayoría es hora de detenerte a reflexionar” –Mark Twain

La gente por lo general suele respaldarse en las mayorías cuando no tiene verdaderos motivos para justificar algo.

¿Por qué cenas a la hora que cenas todos los días? Seguramente no sea porque así lo dicten tus valores o porque te hayas documentado e identificado que esa hora es la más recomendable para tu salud. Seguramente sea porque así se ha hecho siempre allí donde vives, es decir, porque así lo hace la mayoría.

Hacer algo porque todos lo hacen normalmente implica que no sabes el verdadero motivo por el que haces las cosas. Y eso no te ayuda en nada si quieres ser más feliz en tu vida.

Tu responsabilidad como individuo que busca la felicidad y que tiene suficiente intelecto como para pensar y decidir por sí mismo, es conocer los motivos subyacentes a tus acciones y asegurarte de que lo que haces, te aporta el mayor beneficio posible. Así alcanzarás la felicidad.

 “Elige un trabajo que amas y nunca más tendrás que volver a trabajar.” –Confuncio

El tiempo que tienes sobre este globo azul es limitado. Puedes pasar tu vida haciendo algo que te agrade, que tenga sentido para ti y que te motive a llevarlo más allá y tratar de conseguir cosas más grandes en la vida, o puedes desperdiciarlo haciendo algo que odias, 5 días a la semana, 4 semanas al mes, 11 meses al año.

El único que te obliga a hacer algo que no te gusta eres tú. Da igual que estés en las peores condiciones, siempre habrá un precio a pagar que te permitirá salir de esa condición y tratar de buscar una mejor.

Es jodido pero vale la pena. La cuestión es cuan dispuesto estás a luchar por aquello que quieres.

“Una mente necesita libros al igual que una espada una piedra de afilar” -Tyrion Lannister

Antes que tú y que yo, billones de billones de personas han poblado la tierra. Estas personas, por el mero hecho de ser seres humanos, han tenido problemas. Muchos de esos problemas, así como las soluciones que esas personas encontraron, están escritos en los libros.

Solo puedes vivir una vida, las decisiones que vas a tomar son limitadas, las experiencias de las cuales aprender lecciones también… Sin embargo, un libro es una puerta a otra vida diferente a la tuya. Puedes tomar otras decisiones sin tomarlas y vivir otras experiencias sin vivirlas.

Y más importante aún: puedes aprender todas esas lecciones y utilizarlas en tu vida para ser más feliz.

“Si no puedes explicar algo con palabras simples, es que no lo has entendido del todo” –Albert Einstein

A veces me ocurre que creo que se algo. Después se lo trato de explicar a un amigo o escribirlo en un post y me doy cuenta que no lo tengo tan claro como yo pensaba que lo tenía.

No es que no sepas expresarte, es que muchas veces no tienes tan claros como pensabas los conocimientos. Desde que me di cuenta de esto, cuando no puedo explicar algo fácilmente, vuelvo a la fuente y lo estudio de nuevo.

Y efectivamente siempre llega un punto en el que ya lo puedes explicar sin problemas. Es ahí cuando puedes estar seguro de que lo has entendido.

“No has de acumular, sino eliminar. No se trata de acumular cada día sino de disminuir cada día. Cultivarse a uno mismo culmina siempre en la simplicidad” –Bruce Lee

A menudo pensamos que cuanto más nos adentramos en un campo, más complicados se vuelven los conceptos y más enredado se vuelve todo. Pero esto no es así.

Si te fijas, la gente que realmente es buena en algo, no lo es porque posea un millón de técnicas diferentes y rebuscadas, sino todo lo contrario. Es buena porque ha entendido los pocos principios que de verdad funcionan.

Ha conseguido atravesar la ilusión de que las cosas son cada vez más y más complejas hasta llegar a un punto en el que hacer lo que hace se convierte en una tarea muy simple. Por eso tiene éxito.

Ese es el verdadero objetivo. No se trata de acumular cada día sino de disminuir cada día.

 “La realidad es una mera ilusión, aunque muy persistente” –Einstein

Entendemos que cuando ves una piedra, lo que realmente está ocurriendo es que tu mente está procesando lo que captan tus sentidos (la imagen que ves, su textura, su tacto…) y creando una interpretación de esa piedra.

Pero la piedra en sí puede ser otra cosa. Seguramente para un animal con un rango de visión más amplio, que puede apreciar muchos más colores, la misma piedra será en realidad otra cosa.

El mundo tal y como crees que es, es únicamente tu visión del mundo. Tú crees que las cosas funcionan de una forma porque has tenido una serie de experiencias y otra persona con experiencias distintas pensará que las mismas cosas funcionan de otra forma.

Por suerte tu interpretación se puede cambiar. Tu mente funciona con creencias, que no es más que aquello que das por sentado. Puedes detectar esas creencias y sustituirlas por otras que te ayuden más a conseguir tus propósitos.

Es una tarea difícil pero no imposible. La realidad es solo una ilusión pues todo está en la mente.

 “El hombre es solo sabio en busca de sabiduría. Cuando cree que la ha encontrado es un necio” –Anonimo.

Siento ser yo quien te lo diga. A fin de cuentas alguien tenía que decírtelo: La felicidad en sí es una búsqueda, no algo que puedas encontrar.

Ese pensamiento que tenías de que en algún momento, después de mucho trabajar en ti, tendrías todas las claves y todos los problemas solucionados, y podrías sentarte y relajarte y disfrutar de la vida, por qué ya habrías hecho todo el trabajo duro… Eso no existe.

Siempre van a haber nuevos problemas, nuevas ambiciones, siempre vas a poder llevar las cosas un paso más allá.

Pero no hay nada malo en que así sea, de hecho, es todo lo contrario. Si lo enfocas desde un nuevo punto de vista, descubres que no necesitas encontrar nada para ser feliz. Ser feliz es algo que se obtiene de dentro, no de fuera. Es algo que eliges. Cuando decides centrarte en lo positivo y no en lo negativo, cuando miras las cosas buenas y las lecciones de todo lo que te sucede…

Por otro lado lo que sí puedes hacer es ir recorriendo el camino, escalando la escarpada. Cuanto más recorras, más aprendas, y más descubras, más recursos tendrás y más fácil te será seguir subiendo.

No cometas el error de pararte y pensar que ya lo sabes todo porque en algún momento te estrellarás y maldecirás haberte parado.

La clave está en enfocarlo con optimismo y avanzar feliz. En aspirar a cada día más y comerte el mundo poco a poco. Paso a paso. Así es como se hace.

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He preparado 4 vídeos exclusivamente para ti. Para que cojas esos sueños locos que tienes en el fondo de tu mente y te encantaría realizar y se materialicen de una vez por todas. ¿Te imaginas viviendo la vida que quieres?

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Vive ahora. Vive aquí. Bienvenido al presente.

Vive ahora. Vive aquí. Bienvenido al presente.

Ya lo sé. Tú también te dices a ti mismo “Carpe Diem” cuando tienes alguno de esos arranques filosófico-existenciales. Está en boca de todos. Que si solo se vive una vez, que si la vida es demasiado corta… YOLO

Pero después escribes en Facebook que “Qué ganas de que sea Viernes” o le cuentas a tu madre, a tu amiga o a tu hermano, lo poco que te llena eso que haces durante la semana.

¿Dónde está el problema?

Es otra de esas incoherencias de esta sociedad moderna nuestra. La gente repite lo que escucha sin realmente llegar a entender aquello que está difundiendo. Somos algo así como monos copistas, que copian y copian sin saber muy bien el significado profundo de eso que están copiando.

¿De verdad sientes esa fugacidad en la vida? ¿De verdad entiendes que todo se va a acabar antes de que te des cuenta y que ahora mismo ya es un buen momento para dejarse de gilipoyeces y empezar a vivir una existencia que valga la pena?

La abundancia de recursos ha conseguido llevar a las mentes de la gente ideas que antes no parecían tan obvias. Muchos han leído El Poder del Ahora o han visto en algún lado un vídeo, un post o una foto que explicaba la importancia de vivir en el presente para sentirte más realizado.

Entenderlo no es aplicarlo.

Como explico en mi ebook “Toma Acción Ahora”, entender algo no necesariamente implica incorporarlo a tu vida. Y eso es precisamente lo que ocurre, que lo entiendes, que mentalmente haces el razonamiento lógico y le encuentras sentido a eso de que es cuando dejas ir el pasado y el futuro y te centras en el momento presente que te sientes más completo y realizado, pero aun así no lo vives. De ahí la incoherencia.

En tu mente se crea una emoción de “Ohh, que bien estaría vivir en el ahora” que te hace sentir bien porque has entendido el concepto. Has entendido porqué a veces no te sientes bien pero no has hecho nada para cambiarlo, sigues sintiéndote mal. Y dicho entendimiento no te genera nada más allá de una mera emoción positiva que enseguida se va.

Lo que yo te propongo es que lo vivas de verdad.

¿Qué es realmente vivir en el ahora?

Para mí vivir en él ahora es entender que cada momento es siempre importante porque es el único momento que tienes.

Cuando otorgas tanta importancia a un momento pasado o futuro (el cual realmente solo existe en tu cabeza) que le restas importancia a aquello que está sucediendo, no estás viviendo el momento.

Por poner un ejemplo. Cuando estaba en la universidad y se acercaba la época de exámenes, de repente casi todos mis amigos dejaban de vivir el momento. Establecían su foco en el momento en el cual los exámenes hubieran acabado y calificaban todo el tiempo que quedaba hasta ese momento como de menor importancia.

Podías ver como las conversaciones giraban en torno a “Qué ganas de que acaben exámenes”, “Cuando acaben los exámenes va a ser la hostia” “Ya verás que fiesta me voy a pasar para celebrar que han acabado los exámenes…” Y mientras tanto todo era un horror y un sacrificio.

Pero ¿Y qué hay del ahora? ¿Dónde ha quedado todo ese Carpe Diem? No digo que digas “A la mierda los exámenes, vámonos todos de farra” pero el tiempo que tienes es este solo y pasarlo pensando en lo que va a venir es sin duda desperdiciar lo que está viniendo.

Alégrate de estar vivo, alégrate de estar estudiando algo que te gusta. Siéntete realizado con cada frase que leas, con cada café que te tomes, con cada paseo que des. Es una mejor práctica que la de enfocarte en el futuro y decidir que el momento presente tiene de repente un menos valor.

¿Desde cuándo el presente puede ser menos valioso que el pasado o el futuro?

El pasado y el futuro no existen como tales. Solo son procesos lógicos que tienen lugar en tu mente pero que no son reales. Tienes un presente constante e infinito y lo mejor que puedes hacer es agradecerlo.

No necesitas esperar a que ocurra este o aquel hecho para sentirte completo. Tú ya estás completo. No necesitas esperar a que ocurra esto o lo otro para sentirte feliz. Ser feliz es algo que se elige. Cuando en lugar de centrarte en maldecirte por lo que te falta decides centrarte en agradecer lo que tienes. Ser feliz está al alcance de cualquiera.

Si lo piensas bien, siempre hay más cosas que puedes conseguir y más momentos en los que te podrías sentir mucho mejor. No tiene sentido vivir una vida de espera. Cada momento esperado es un momento perdido.

Así que, ¿Qué tal si te centras en ser feliz ahora? ¿Qué tal si intentas agradecer lo que ya tienes y disfrutarlo? No hablo de no luchar por llevar las cosas a un sitio mejor. Hablo de no pensar que las cosas no están ya en un buen sitio y partir desde esa situación a tratar de conseguir siempre algo mejor.

Estás vivo, estás en los años más productivos de tu vida (Esto es así aunque tengas 60 años. A los 61 vas a estar menos productivo sin duda) ¿Qué mejor que aceptarlo y aprovecharlo?

No esperes más. Cada momento puede ser un buen momento. No restes valor al presente poniendo el foco de tu vida en el pasado o el futuro. Este momento es el único que tienes, y como dicen por ahí “cada día es un buen día para ser un gran día”.

Ahora que lo has entendido solo te falta vivirlo, estás un paso más cerca de ser una persona más feliz. Nos vemos en el siguiente post.

1Saludo, Saül.

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Si has llegado hasta aquí quiero felicitarte. Estás en ese 1% de la población que realmente tiene interés por tomar el control de su vida y vivir una existencia más plena. Sé que dicho así suena todo super happy pero la realidad es que desatarte de las barreras mentales que te impiden ser feliz y empezar a vivir como quieres es un camino difícil y escarpado.

Es por eso que vengo a ofrecerte algo que te ayudará en tú viaje. Es gratis, rápido e increíblemente beneficioso para ti. Se llama LivingTrue Nation.

Después de un largo tiempo con esta idea en mente, LivingTrue Nation es ya una realidad. Establece contacto con toda esa gente que al igual que tú desea comerse el mundo. Comparte las ideas y enseñanzas que vayas aprendiendo a lo largo de tu vida y obtén respuestas y consejos a todas las preguntas que tengas.

Aquí podrás encontrar todo eso, haz clic AQUÍ y únete ya. Queremos que formes parte de  LivingTrue Nation.

Puedes ser lo que quieras. Solo tienes que querer. (II)

Puedes ser lo que quieras. Solo tienes que querer. (II)

En el pasado post te expliqué el motivo por el cual la gente cree que no puede conseguir todo aquello que se proponga. Si no lo has leído o no has quedado plenamente convencido, puedes echarle un vistazo aquí.

Una verdad muy reveladora esta. De hecho, creo que es una de las mejores cosas que puedes entender en la vida.

Es una vez que entiendes, aceptas y crees esta gran idea que una puerta hacia tu verdadero potencial se abre pues eliminas todas esas creencias autoimpuestas de que no lo vales lo suficiente. De repente eres mucho más poderoso de lo que lo has sido nunca.

Cualquiera puede conseguir lo que desee si está realmente dispuesto a conseguirlo.

Con esto en mente, veamos algunas directrices en las que te interesará centrarte a partir de ahora:

Céntrate en el “Por qué” y no en el “Cómo.

Esto se hace evidente si entendemos la idea anterior. Si realmente lo deseas, si nunca abandonas y sigues y sigues y sigues, al final el cómo acaba revelándose.

Estoy seguro de que alguna vez has logrado algo que al principio no tenías ni la más remota idea de cómo lo ibas a conseguir. ¿Y cómo lo lograste? Perseverando. Teniendo unos motivos sólidos a cerca de por qué debes conseguirlo e invirtiendo tiempo y esfuerzo hasta que al final de una forma u otra lo consigues.

Cuando estaba estudiando en la universidad, la profesora de Economía siempre nos ponía ejercicios realmente jodidos para deberes. Al principio cuando lo leía, no tenía ni la más mínima idea de cómo enfocar el ejercicio. Aun así, tenía muy claro el por qué debía de hacerlo. Por qué si no lo entregaba me suspendía. Y debido a tener esto claro, perseveraba, y perseveraba, hasta que finalmente se me ocurría una forma u otra, lo entendía y lo realizaba.

En la vida pasa igual, si tienes un por qué claro, si tienes un deseo ardiente y constante de conseguir algo, cada día que pasa, cada minuto que inviertes y cada pequeño esfuerzo que le dedicas te va revelando unos pocos pasos más del camino. Hasta que eventualmente llegas a la meta.

Céntrate en el por qué, alimenta el fuego de tus objetivos, y entiende que todo lo que deseas, al final lo puedes conseguir.

Se sincero contigo mismo sobre cuanto deseas algo.

Está claro que a todos nos gustaría conseguir muchas cosas. Sería divertido ser futbolista y estrella de rock y jugador de póker profesional y esto y lo otro.

Sin embargo, si entiendes esta idea hay otro concepto implícito que debes entender. Podrás conseguir únicamente aquello que en el fondo desees de verdad.

Así que deja de perder el tiempo tratando de ser cosas que solo quieres a medias. Se sincero contigo mismo.

Si te gusta el póker y pasas las 24 horas pensando en el póker, y te has leído varios libros de póker, y te imaginas feliz viajando por el mundo jugando torneo tras torneo tras torneo, adelante, lánzate a conseguir eses sueño.

Por el contrario, si te gusta el póker, pero solo cuando juegas con tus amigos algunos veces, y la idea de viajar por el mundo de casino en casino no te hace feliz, no trates de ser el mejor en póker solo por esa sensación de ser el mejor en todo. No lo vas a conseguir.

Harás mejor en analizar realmente que es aquello que te llena de verdad, aquello que estarías dispuesto hacer incluso si tuvieses que pagar por ello y hacerlo.

Yo he tratado de ser muchas cosas a medias y la verdad es que casi ninguna de ellas me fue excepcionalmente bien. Siempre ocurría lo mismo, mejoraba un poco pero no llegaba a ese nivel extremo de desempeño que me gustaría ¿Por qué? No tenía verdadero interés en serlo. No estaba dispuesto a hacer todo lo necesario para conseguirlo.

Era ese típico “Bueno… Me gustaría… La verdad es que estaría bien…”  Pero llegaba un punto en el que me cansaba de hacer eso que estuviese haciendo.

Por el contrario ahora me centro en lo que realmente me gusta, y todo es diferente. Por ejemplo, me gusta escribir, me gusta plasmar mis ideas en este blog y compartirlas con la gente. Esto me apasiona de verdad y estoy dispuesto a hacerlo aunque solo me lea yo mismo.

Eso marca toda la diferencia. Me da igual pasar horas y horas y horas escribiendo, me da igual pasar días personalizando mi blog. Me vuelve loco el Desarrollo Personal y paso las 24 horas de mi día pensándolo y viviéndolo. Así pues esto se nota, y estoy seguro de que tú lo notas también cuando me lees.

Ya sabes, antes de querer conseguir algo, sincérate contigo mismo y averigua si de verdad lo quieres conseguir porque realmente te llena o si solamente te gustaría alcanzarlo por cómo te verían los demás o porque mejor ser eso que nada.

Celebra que puedes ser lo que quieras.

Para terminar quiero que te animes a celebrar la buena noticia. A mí me hace enormemente feliz pensar en esta idea de que puedo ser todo aquello que realmente quiera. Es como una especie de superpoder, un seguro para tu felicidad.

¿Qué quiero algo? Me mato por conseguirlo. Punto.

¿Qué no quiero matarme a conseguirlo? Entonces es que no lo quiero de verdad. Punto también. Paso a buscar otra cosa.

Si es verdad que lo deseas tanto, ¿Por qué no lo ibas a hacer? Si tienes la convicción de que finalmente lo puedes conseguir no tiene sentido no dedicarte a ello enteramente, pues en las cosas que realmente deseas, la satisfacción de haberlo conseguido supera siempre con creces todo el esfuerzo que te haya podido llevar conseguirlo. Y te hablo desde la experiencia.

Al principio esta idea que te estoy contando estará un poco en el aire y te surgirán dudas. Aunque hayas entendido la idea, no será hasta que la vivas en tu propia carne que empezarás a creerla. Lo mejor que puedes hacer es empezar ya.

Elige esa cosa que desees conseguir por todos los medios y empieza a obsesionarte y volverte loco por conseguirla. No será hasta que llegues a tal nivel que lo consigas.

Pero una vez lo tengas, empezarás a plantearlo todo de la misma forma. No hay nada que no puedas conseguir. Si has logrado abrir tú negocio y tener éxito, por qué no ibas a poder ponerte en forma también. Y si has logrado abrir tu negocio y ponerte en forma, por qué no ibas también a poder mejorar tus relaciones personales.

Puedes ser lo que quieras siempre que lo quieras de verdad. Recuérdalo siempre.

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1Saludo, Saül.

Puedes ser lo que quieras. Solo tienes que querer. (I)

Puedes ser lo que quieras. Solo tienes que querer. (I)

Me hubiese gustado que de pequeño, cuando jugaba a baloncesto en el equipo local y soñaba con ser como Michael Jordan, alguien me hubiese dicho: Niño, la diferencia entre Michael Jordan y tú, es que Michael Jordan quiere un millón de veces más que tú ser el mejor. Seguramente, solo eso me hubiese bastado para verlo todo de otro color.

Y mientras tú estás en la escuela, él está entrenando. Y mientras tú estás merendando él está tirando tiro, tras tiro, tras tiro. Y mientras tú estás tumbado en el sofá viendo la tele por la noche, él está pensando cómo debe jugar el próximo partido para machacar a su rival.

Nunca serás como Michael Jordan porqué tú no estás dispuesto a saltarte la merienda, ni a dejar de ver la tele ni a invertir todo el tiempo y el esfuerzo que el invierte en ser el mejor en el baloncesto. Pero si de verdad quisieras, si invirtieses el mismo tiempo y esfuerzo que él o incluso más, seguramente lo conseguirías.

Me hubiese gustado escuchar esa idea pero nadie me la dijo. En cambio me dijeron que pusiera los pies en la tierra. Qué eso que yo quería era muy difícil de conseguir, que muchos lo intentaban y solo unos pocos lo conseguían. Y que me iría mucho mejor estudiando mucho, sacando buenas notas, haciendo una carrera y consiguiendo un trabajo digno.

(Sí, uno de esos en los que trabajas para enriquecer a otro de 6 de la mañana a 2 del mediodía 5 días a la semana 11 meses al año, en fin…)

Así pues, a mí, al igual que al 99% de los niños, se me metió en la cabeza la idea de que por alguna extraña razón, había gente que estaba destinada a tener éxito y gente que no. Y yo era de esos que no, y me tenía que conformar con llevar una vida mediocre y aburrida.

Por suerte no es así del todo.

Si analizas a la gente que ha tenido éxito en algo te darás cuenta de un hecho muy obvio. Todos ellos tenían un deseo inmenso por alcanzar su objetivo. Un deseo tan grande que justificaba todo el trabajo que realizaron para conseguir llegar hasta ahí.

La gente no se acaba de creer esto de que puedes ser todo aquello que quieras ser y esto les cierra un montón de puertas en la vida.

Pero es un problema de enfoque. Seguramente tú también tienes mal colocado el foco en lo que a esta afirmación se refiere.

El enfoque incorrecto.

¿Hay mucha gente que no consigue lo que quiere verdad? Esto es un hecho. Y es este hecho el que nos hace pensar que no se puede ser todo lo que se quiera.

A simple vista parece lógico pensarlo: Si hay gente que quiere ser algo pero no lo consigue, es porque no se puede conseguir todo.

Y es ahí cuando aparece el problema. Es en esa deducción donde se encuentra el error. La deducción es falsa y lo es por un motivo en especial: el concepto de “querer” es un concepto abstracto.

En esta afirmación suponemos que todos queremos las cosas igual. Que cuando Donald Trump después de perder su fortuna decide que quiere volver a ser rico, tiene las mismas intenciones que cuando lo dices tú. No es así, no estáis hablando de lo mismo.

En dicha afirmación, entendemos que solo se puede “querer” con una única y estática intensidad. Craso error.

Está claro que cuando alguien con sobrepeso que se pasa 10 horas al día tirado en la cama viendo telebasura dice que “quiere” ponerse en forma, no lo dice con la misma intensidad que un posible atleta que se levanta todos los días a las 7 de la mañana para salir a correr.

Son el mismo concepto pero con dos intensidades diferentes. Es aquí donde se encuentra el problema. No es tanto que no se puede sino en que hay diferentes intensidades en cuanto a querer las cosas. Y una funciona y las otras no.

El enfoque correcto.

Cuando digo que alguien puede ser aquello que quiera me estoy refiriendo a que cualquier persona, si de verdad desea algo, si lo quiere tanto que está dispuesto a hacer lo que sea necesario para conseguirlo, al final lo conseguirá. No hay más.

Hay toneladas y toneladas de evidencia de que así es como funciona la vida. Desde jugadores de baloncesto que fueron expulsados de su equipo en la universidad y hoy en día son el motivo de la marca Air Jordan, hasta periodistas despedidos por falta de creatividad y que figuran ahora como fundadores de la compañía Disney.

Es cuando alguien realmente desea algo con toda su alma que las cosas se materializan. Recuerdalo.

Este es mi mensaje. Esto es lo que quiero que entiendas, que creas y que empieces a vivirlo. Porque estoy seguro de que este sencillo cambio de enfoque en tu visión del mundo puede darle un giro de 180 grados a tú vida.

En el siguiente post te voy a explicar las implicaciones que esta idea conlleva, es decir, en que forma práctica puedes utilizar tú este conocimiento para afrontar la vida desde una nueva perspectiva y conseguir todo aquello que te propongas.

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1Saludo, Saül.

Alimenta el fuego de tus objetivos.

Alimenta el fuego de tus objetivos.

Tienes unos objetivos en mente. Quieres ser esto o lo otro. Te propones que a partir de ahora vas a hacer todo lo que esté en tu mano para conseguirlo. Empiezas tu camino….

Empezando con tu idea.

De repente se lo cuentas a alguien “Mira, quiero crear mi propio blog, ayudar a la gente con mis ideas. Conocer a gente que de otra forma no podría conocer. Quiero que crezca y sea reconocido a medida que vaya aprendiendo a hacerlo cada vez mejor. Y quiero empezar después proyectos mucho más grandes.”

Es ahí cuando siempre -y digo siempre- alguien te lanza alguna que otra negativa tratando de explicarte porque no va a funcionar tu idea. Casi como si tratara de salvarte de que pongas tú idea en marcha y fracase.

“Pero blogs hay un montón, es muy difícil posicionarse ahora que el mercado está tan saturado…”, “Para hacer eso tienes que ser un genio y tener ideas realmente buenas…”, “Eso solo lo consiguen unos pocos tipos con suerte…” Y blablablá.

Únete a la minoría correcta.

Acéptalo. Es como funciona la vida. Cada vez que sales ahí fuera con una idea de proyecto lo suficientemente buena, un 90% de la gente te cuenta que es mucho mejor no hacerlo. (Un 99% si es una idea realmente buena). Gente mediocre que nunca ha intentado nada te dice que es mejor no intentar nada.

Si eres como esa basta mayoría te lo creerás y te rendirás. Y podrás ser tú también como ellos. Podrás  decirles también a otras personas lo insensatos que son por intentar algo que otros ya han intentado y fracasado y esas cosas…

Pero bueno, tengo la esperanza de que tú vas a ser de esa minoría que al final elige tomar acción y seguir adelante con su proyecto. Y te voy a contar algo valioso que en un momento dado, cuando estés en ese punto en el que las cosas empiezan a torcerse y te preguntas si seguir o abandonar, te va a ser de gran utilidad.

Sueño > Problemas

Bien. Es una vez decides perseguir un sueño que empiezan a aparecer negativas. Ya sea por parte de esa gente que te dice que no lo hagas como por tu propia parte cuando encuentras problemas al tratar de poner en práctica tu idea. Pero es normal. Las cosas nunca van rodadas y menos desde el primer momento.  

Tienes el objetivo, un sueño, una meta. Y una especie de hoja de ruta en la mente. Al principio esa ruta mental es bastante recta y llana. Crees que haciendo primero esto y después esto otro y esto otro, eventualmente te vas a ir acercando a la meta.

Pero cada vez que o bien alguien te asalta con un posible obstáculo, o tus propios esfuerzos te hacen chocar de frente con uno, el camino empieza a hacerse curvo, y escarpado, y el objetivo parece cada vez más lejano. Hasta que llega un punto en el que crees que nunca vas a poder conseguirlo.

Es ahí cuando sucede. De repente pierdes la motivación. Tenías un gran objetivo brillando en la mente pero ahora los obstáculos parecen más grandes que el objetivo.

Es en este punto donde casi todo el mundo falla. Atento.

¿Por qué nos rendimos?

La gente por lo normal, se centra en eliminar obstáculos. Fija toda su energía mental en aquello que no quiere y en cómo puede eliminarlo. Lo alimentan tanto y los problemas se hacen tan grandes y gordos que al final acaban perdiendo la motivación.

En un principio centrarse en los baches puede parecer algo obvio. Si tengo estos problemas que me impiden llegar a donde quiero, voy a tratar de eliminar los problemas y de esta forma llegaré allí a donde quiero estar. Puede parecer lógico pero no lo es en absoluto por una sencilla razón.

La motivación.

Si pudieras estar eternamente motivado, esta sería sin duda la forma correcta de hacer las cosas. Te enfocarías en eliminar los obstáculos, y seguirías y seguirías y seguirías, hasta que en algún momento los solucionaras y todo se habría resulto.

Por desgracia tu motivación es limitada. El cerebro tiene a buscar la comodidad, y preferirá quedarse quieto a actuar si no encuentra motivos suficientemente grandes como para intentarlo. Es una tendencia natural. El problema se hace tan tan grande y el objetivo tan tan pequeño que al final parece hasta sensato dejar de intentarlo.

La solución.

Para que no ocurra esto, te recomiendo algo totalmente diferente. Lo que tienes que hacer es alimentar tu sueño. Así es. En vez de centrarte en el problema, en lugar de concentrar toda tu energía en lo malo, obviar lo negativo y centrarte en alimentar lo positivo. Haz tu sueño cada vez más grande y brillante.

Vuelve a pensar en los motivos que te llevaron a iniciar el proyecto. En lo genial que será cuando lo consigas. En los avances que has hecho ya y el camino que llevas recorrido…

Esto es importante. Cuanto más hagas brillar el sol y más ganas tengas de ver conseguidos tu objetivos, más fácil te resultará ver a través de las nueves y solucionar los problemas que hayan podido surgir.

Porque hablemos con sinceridad. Los problemas son únicamente problemas. Si alguien los ha solucionado y ha llegado allí a dónde quieres llegar entonces se hace evidente que tú también puedes hacerlo si encuentras el cómo.

Una nueva perspectiva realmente poderosa. Mientras todos están cegados por las nubes consumiendo su motivación en hacer desaparecer lo malo, tú por el contrario estás enfocado en hacer brillar el sol. Y cada vez estás más motivado, y los problemas cada vez se hacen más pequeños, y al final es solo cuestión de tiempo que se solucionen. Tal cual.

Ahora que ya sabes el error, no lo cometas. Esfuérzate por alimentar tu sueño cada día. Por hacerlo más grande y más brillante y te aseguro que con el tiempo, tu sueño se verá realizado.

Así es como funciona. Ahora ve y cuéntaselo a alguien, difunde la palabra. Comparte el artículo.

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¿Has llegado hasta aquí? Te felicito. Estoy seguro de que después de leer este gran post te sientes de otra forma. Puede que estés teniendo ahora mismo una revelación y hayas encontrado una posible solución para algunos de los problemas que te asedian. ¿Qué hacer ahora? Pues si quieres seguir enriqueciendo tu vida deberías colocar tu nombre&mail en la caja de abajo y suscribirte a mi preciado blog. Te lo agradeceré, me lo agradecerás y todos saldremos ganando. Solo son 3 minutos que lo cambiarán todo.

1Saludo, Saül!!

El tiempo no se tiene, lo creas tú.

El tiempo no se tiene, lo creas tú.

“No tengo tiempo”. Apostaría lo que me pidieses a que has utilizado esta expresión más de una vez. La gente va por ahí diciendo que no tiene tiempo para hacer las cosas. Seguro que lo has dicho, o te lo han dicho, o lo has pensado. Y en ningún momento te has parado a entender lo que sucede realmente. Vamos a analizarlo.

Una cuestión gramatical.

¿Cómo que no tienes tiempo? ¿Es que acaso el tiempo se puede tener? ¿Tienes 24 horas diarias o algo así? No. El tiempo no se tiene. Lo único que tienes es un presente continuo e infinito y la posibilidad de decidir qué quieres hacer con él.

Si leer un libro para ti es importante, encontrarás el tiempo necesario para hacerlo. Si ir al gimnasio o estar con un ser querido es importante para ti, encontrarás también el tiempo necesario para hacerlo. No tener tiempo es simplemente una forma de decir que no tienes interés por hacer algo. Porque el tiempo no se tiene, el tiempo lo creas tú. 

Autojustificación.

No tener tiempo es tan solo una excusa. La gente se dice a sí misma que no tiene tiempo para sentirse bien por no hacer las cosas que en el fondo siente que debería de hacer. Podrías levantar el culo e ir al gimnasio 1 hora tres días por semana, pero evidentemente es mucho más fácil, sentarte en el sofá, encender la PlaySation y decirte a ti mismo que no tienes tiempo de ponerte en forma.

¿En serio? ¿3 horas a la semana? ¿No tienes 3 horas a la semana para tener un cuerpo que valga la pena? Venga ya. El problema no es tiempo sino el interés.

Haz lo que menos te apetece hacer.

Otra cosa que también debes entender es la siguiente. Aquello que normalmente menos te apetece hacer, es sin duda aquello que más necesitas hacer. Es en la resistencia donde se encuentra el verdadero desarrollo. A veces tendemos a saturarnos con tareas insignificantes todo para hacernos creer que estamos ocupados y no realizar esas pocas cosas que de verdad importan.

Aprende a distinguir lo que importa de lo que no, elimina todo aquello que no sea realmente importante y recuerda: Aquello que más te molesta, es lo que al aceptarlo, más te ayudará a desarrollarte. 

Crea tu tiempo.

No tienes que encontrar el tiempo, tienes que crear el tiempo. Incluso si eso significa sacrificar otras áreas. La gente de éxito tiene éxito precisamente porque sabe hacer un buen uso de su tiempo. Tu tiempo es el bien más preciado que tienes en la vida, ya lo dije en este otro artículo.

No vayas por ahí diciendo que no tienes tiempo porque no tener tiempo no es una excusa. Nunca llegará el momento en el que tengas tiempo para hacer las cosas, tienes que crear tú las circunstancias, tienes que crear tú el tiempo y hacer que las cosas sucedan. Y qué mejor que empezar ahora mismo.

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1Saludo, Saül.

¿Estás dispuesto a aceptar las consecuencias?

¿Estás dispuesto a aceptar las consecuencias?

Todo tiene su precio, es algo que debes entender. Debes estar dispuesto a pagar el precio de las cosas si de verdad quieres tenerlas. Esto es algo que la mayoría de la gente no entiende. Va por ahí queriendo cumplir sus sueños pero solo quiere las cosas a medias. 

Sé que así en frio puede parecer una obviedad pero te aseguro que no lo es en absoluto. Prepárate porque en las líneas siguientes voy a ofrecerte una nueva perspectiva sobre el asunto que cambiará por completo tu mentalidad. Allá vamos.

El problema de no estar dispuesto a darlo todo.

Pongamos como ejemplo a esa abismal cantidad de personas que dicen que les gustaría ser ricas. A casi todo el mundo le gustaría ser rico en realidad. La mayoría de las conversaciones sobre dinero que tengo con la gente acaban con que ojalá tener más dinero y blablablá.

La cosa es ¿Están realmente dispuestos a hacerse ricos? ¿Lo quieren de verdad? Porque yo creo que no. No es que quieran hacerse ricos, lo que ocurre es que solo quieren disfrutar de los beneficios que ser rico conlleva. Pero lo que es hacerse rico, rico como Bill Gates o Donald Trump, eso ya no. No están preparados para ello ni quieren estarlo.

Puede que quieran tener un yate, una mansión y viajar por todo el mundo alojándose en hoteles de lujo. Sin embargo no están dispuestos a invertir el tiempo y esfuerzo necesario en crear valor para los demás, ni a atender problemas complicados a altas horas de la mañana, ni a aprender a gestionar correctamente su riqueza.  Esa es toda su dedicación.

Os presento a la mentalidad que más abunda en la sociedad. La gente quiere llegar a la cima pero no quiere prepararse para llegar a la cima. Quieren cumplir sus sueños pero no están dispuestos a darlo todo por cumplir sus sueños… Y como es evidente así les va.

Estate dispuesto a aceptar las consecuencias.

Lo que debes entender es que cualquier cosa que puedas desear tiene sus aspectos positivos pero también sus aspectos negativos. Y debido a que son las dos caras de la misma moneda y no se puede separar la una de la otra, porque no es así como funcionan las cosas, debes querer las dos. Abrazarlas las dos. Luchar por lo bueno y prepararte para lidiar con lo no tan bueno.

Es cuando entiendes esto, cuando estás dispuesto a tratar con la parte negativa que cumplir tus sueños conllevaría, que la puerta a conseguirlos se abre de verdad. De la otra forma estás sin darte cuenta evitando las condiciones necesarias para conseguirlo. Es como que quieres algo pero cuando se te pone ahí todo de repente te ofuscas porque no quieres una parte.

Otro buen ejemplo es el siguiente: Casi todos los hombres que conozco, si les preguntas con qué tipo de mujer quieren estar responderán lo mismo. En lo más profundo de su alma están deseando a esa chica 10. Esa que tiene a mil hombres detrás y que al entrar a algún lugar hasta las otras mujeres se dan la vuelta y se quedan mirándola.

Sin embargo, y esto es muy importante, son después estos mismos hombres los que se quejan si su chica tiene 20 hombres hablándole por whatsapp cada hora o si al salir de fiesta otros hombres tratan de acercarse para hablar con ella. No tiene sentido pues. Quieren lo bueno sin estar dispuestos a aceptar todo lo que eso bueno conlleva.

Si es la chica más sexi del local va a tener a mil hombres detrás. Por definición. Te gustará una cosa y no te gustará la otra, pero si quieres una de ella vas a tener que tratar con las dos.

¿Entiendes a donde quiero llegar?

¿Y a ti? ¿Te está impidiendo esto cumplir tus sueños?

Las cosas que deseamos llevan consigo una parte que si bien no tiene porqué ser necesariamente mala, puede no gustarnos del todo. Pero es parte del pack y no podremos tener la una sin la otra.

Ten esto siempre en mente. De lo contrario te verás, sin darte cuenta, actuando en contra de aquello que quieres conseguir.

Empieza ya mismo a pregúntate con que aspectos que no te agradan vas a tener que tratar si se cumplen tus sueños. Mantenlos en mente y ten un plan para tratar con ellos nada más se presenten en tu puerta.  Es la única forma de lograr el éxito, no lograrás nada si solo quieres la mitad.

Y ahora, a por todas.

1Saludo, Saül.

Abraza la Incertidumbre

Abraza la Incertidumbre

Te hicieron creer que alguien sabía de qué iba todo esto. Que las cosas estaban bien o por el contrario debían de estar mal. Que existía un sentido ya fijado para el mundo más allá que el que tú le dabas, y por tanto, las cosas solo podían ser negras o blancas.

Te enseñaron también a pensar en modelos absolutos. A creer los términos de siempre y nunca y de todo y nada.

Después en algún momento te diste cuenta de que el mundo no era un lugar estático y perfecto, sino incierto y relativo. Aun así el problema nunca ha sido desvelado del todo.

Has descubierto que el mundo funciona en términos relativos pero no te has dado cuenta de que tú sigues pensando en términos absolutos.

Mucha gente sufre porque no entiende el mundo. Esperan que las cosas sucedan de cierta forma absoluta pero llegado cierto momento se dan cuenta de que los sucesos no se adaptan a su patrón mental y todo se les desmorona.

¿Por qué buscamos certeza?

 Cuando eras un niño te educaron haciéndote creer una serie de reglas. En algún momento las supuestas autoridades, fuesen tus padres, profesores, líderes religiosos… te ofrecieron información sobre lo que era correcto e incorrecto. Y tú, por el simple hecho de que eras un niño y ni tenías más información ni los recursos suficientes para contrastarla, la tomaste como verdadera.

Pese a que había muchas cosas que no encajaban perfectamente, creías que los adultos sabían con certeza cuál era el sentido de la vida, que estaba mal y que estaba bien, y que pasos debías seguir para tener una vida digna y feliz.

Después llega el momento. Vas creciendo, te vas convirtiendo tú en un adulto, empiezas a formarte un criterio propio y de repente te das cuenta de que todas esas supuestas autoridades eran en realidad personas igual de desconcertadas que tú.

Qué simplemente ellos también fueron solo niños a los que se les fue inculcada una doctrina. Que a otros niños en otro lugar se les fue inculcada otra diferente y que ninguna de las dos tiene porqué ser la correcta.

Aun así, y pese a que te das cuenta de esto, el hecho de haber vivido toda tu infancia creyendo en modelos absolutos te hace seguir buscando modelos absolutos. No te dijeron “hijo, todo depende”, te dijeron “hijo, esto es así”. Y cambias el contenido pero no la forma, y sigues buscando ese absoluto sin entender que lo que buscas realmente no existe.

El mapa trata de ajustarse a la realidad, pero nunca es el mundo real.

Quien tiene un mapa sabe que deberá abandonarlo tan pronto como la realidad le muestre un camino diferente. Sin embargo, en lo que a modelos mentales se refiere, esto no ocurre así.  Algunas veces, nos aferramos tanto al mapa, es decir, a lo que pensamos que es, que obviamos lo que el mundo nos está mostrando.

Está bien que tengas tu mapa. Está bien que tengas tu modelo mental sobre cómo funcionan las cosas. Pero entiende que lo que manda es el mundo real.  Entiende que debes desmontar tus esquemas y volverlos a montar de nuevo tan pronto como los hechos te rompan la teoría. Porque lo que es siempre impera sobre lo que crías que debía de ser.

Ir un paso por delante.

De hecho, puedes incluso ir un paso por delante y aprender a pensar en términos relativos. Entender que todo depende, que si nada es blanco ni negro y todo son grises, todo aquello que pueda venir o suceder estará dentro del orden normal de las cosas.

Aprender que no es nunca, sino casi nunca, y que no es siempre, sino casi siempre. Es una vez que entiendes esto que te quitas un gran peso de encima y todo se vuelve más fácil. Es ahí cuando entiendes que está bien que las cosas ocurran sin seguir un patrón exacto.

Solo tienes que entender que existen excepciones y dejar de plantearte las cosas en términos absolutos. Entender que no pasa nada por romper algunas veces la regla siempre que en términos relativos la sigas cumpliendo.

Aquí un ejemplo de cómo funciona:

Hace poco me propuse ponerme en forma. Los dos pilares de mi programa son ir a entrenar al gimnasio y comer sano.

La mayoría de la gente se pone metas irreales. Metas absolutas. Cosas como “Ir todos los días al gimnasio (siempre)” o “No comer comida basura nunca más”.

Esto puede parecer algo bueno. De hecho en la teoría suena perfecto, pero el mundo no funciona así.  Es muy probable que dicha persona consiga por un tiempo mantener su promesa pero lo cierto es que como el mundo opera en términos relativos y ella está pensando en términos absolutos, llegará en algún momento en el que los hechos serán diferentes a su esquema mental y todo se irá a la mierda.

Esto es lo que le sucede a la mayoría, que llega el día en el que por alguna complicación no puede ir a entrenar o se ve muy tentado a comer comida basura y ¡booom!, sucedió.

La persona empieza a sentirse mal, racionaliza que nunca conseguirá ponerse en forma porque nunca conseguirá llevar a rajatabla su promesa, y en muchos casos, este hecho, o la repetición de hechos como este algunas veces más, acaba por hacerle renunciar a su objetivo y abandonarlo todo.

Este es el problema de pensar en términos absolutos.

Cuando al inicio de mi programa escribí mis propósitos estos fueron: “Tratar de ir al gimnasio regularmente pero sin obsesionarme. Es decir, intentar adquirir el hábito más que cumplir una serie de rutina inquebrantable” y “Tratar de reducir en su mayoría la ingesta de comida basura”.

Creo que se puede apreciar la diferencia. Llevo ya uno 5 meses con este plan y puedo decir que lo he cumplido al pie de la letra. Y estoy seguro que lo cumpliré al pie de la letra todo el tiempo que desee.

¿Por qué? Porqué es un plan fácil de cumplir, no es absoluto. Es un plan adaptado al mundo real. Aunque raras veces me he saltado un entrenamiento o he comido comida basura, si alguna vez lo he hecho, estaba igualmente dentro del plan, lo que me hacía incluso más feliz ya que no me sentía coaccionado u obligado a seguir un comportamiento que sabía que no podría cumplir en la vida real.

Aquí se encuentra la belleza de pensar en términos relativos, en entender que todo depende. Porque tan pronto como entiendes que lo importante no es el siempre ni el nunca, sino el casi siempre y el casi nunca, y que mientras te mantengas dentro de esa tendencia relativa, estás en el camino correcto, todo se torna más fácil de realizar y los shocks y la infelicidad causada por algo tan natural como es el no poder cumplir un siempre o un nunca, de repente, desaparecen.

Deja de buscar esa certeza y entiende que el mundo es cambio e inseguridad. No hay nada malo en tomar las cosas tal y como vienen sin tratar de clasificarlo todo mentalmente en modelos absolutos. Abraza la incertidumbre y hazla tuya. Serás más feliz.

1Saludo, Saül.

Productividad: Cuestiona tus hábitos.

Productividad: Cuestiona tus hábitos.

Imagina que tu cerebro tuviese la capacidad de aprender algunas acciones de forma que pudieses ejecutarlas a la perfección en la mitad de tiempo o incluso en menos.

Imagina que bastase solo con mostrarle a tu cerebro un par de veces lo que tiene que hacer y seguidamente él tomase el mando y se encargara de realizarlas siempre que se diera la situación, sin que tú tuvieses la necesidad de estar enfocado en realizarlas.

Ya puedes dejar de imaginar. Es completamente posible.

Te presento a los hábitos.

A través de los hábitos tu organismo puede aprender –y de hecho lo hace necesariamente- comportamientos y tareas específicas para ejecutarlas después sin que tengas que estar concentrado en los pasos que debes tomar.

Algunos hábitos, como lavarse los dientes, pueden parecer extremadamente simples. Puede que no parezca muy útil automatizar estos hábitos. Pones la pasta de dientes en el cepillo, frotas tus dientes por ambos lados, te enjuagas, limpias el cepillo y guardas las cosas. Algo extremadamente fácil que no supondría un gran coste de energía hacer conscientemente.

Pero ¿Qué hay de otros hábitos como por ejemplo conducir? Te subes al coche, regulas el asiento y los retrovisores y te pones el cinturón. De repente pulsas el intermitente, giras el volante justamente lo necesario, metes la palanca en la primera marcha y vas alternando simultáneamente soltar el pedal del embrague con pisar el acelerador.

Por si esto fuera poco, además procesas mentalmente las imágenes de tu retrovisor izquierdo, frontal y derecho para crear una imagen completa sobre lo que está ocurriendo en la parte de atrás mientras adviertes si se acerca alguien, o puedes proceder con seguridad.

Aquí ya resulta más útil que tu cerebro automatice todos esos pasos. Imagina tener que pensar todo esto cada vez que quieras arrancar. Convertirlo en hábito te permite hacerlo de una forma natural sin llegar a pensar demasiado en lo que estás haciendo y te deja espacio libre en tu RAM mental para dedicarle a otras cosas como hablar con quién tienes al lado o repasar mentalmente si te has dejado algo importante en casa.

Tu productividad depende de tus hábitos.

Así sucede con la mayoría de las acciones que realizas a lo largo del día. Están automatizadas. Y sería lógico pensar, por tanto, que gran parte de tu productividad depende de ellas. Es así, tu productividad depende esencialmente de tus hábitos.

Da igual si eres más o menos inteligente o si tienes más o menos capacidad de comprensión y expresión, al final del día, el hecho que marcará la diferencia entre haber terminado todas esas tareas pendientes o no haberlas realizado dependerá en más medida de los hábitos que tengas instalados en tu memoria mental que en de tu capacidad para realizar con facilidad y rapidez dichas tareas.

¿Tienes la costumbre de mirar el móvil cada vez que suena? ¿Te quedas empanado mirando el televisor al acabar cada comida? Puede parecerte que estas chorradas no influyen en tu productividad personal, pero una vez pongas en práctica el siguiente tip, observarás que es mucho más grave de lo que crees.

El tip number one sobre productividad.

Es un hecho que ahí fuera hay millones de posts tratando de enseñarte que hábitos son más productivos y porqué deberías practicarlos. Los hay de más fáciles, más difíciles, algunos muy evidentes y otros tal vez más extravagantes.

Aun así lo que yo te propongo es algo diferente. Y a decir verdad, tremendamente sencillo y personalizado. Es como el consejo de los consejos sobre productividad. Se adaptará perfectamente a tú vida y te proporcionará resultados reales.

¿Mágia? No lo creo. Allá va.

El principio es realmente simple: Toma conciencia de todo lo que haces, de todos los hábitos que llevas incorporados en tu día a día y piensa cómo puedes hacerlos más productivos. No hay más.

Porque seamos sinceros… ¿Alguna vez te has parado más de 10 minutos a tratar de entender que haces y porque haces lo que haces? Si lo que estás haciendo te está beneficiando o perjudicando, o si existen formas más eficientes de hacerlo. Pues eso es precisamente lo que tienes que hacer.

Cuestiónalo todo. Confía suficientemente en tu inteligencia como para saber que te quita tiempo y cómo lo puedes optimizar. Basta con que seas un poco sincero y le dediques el tiempo que se merece.

No es una tarea difícil, y aun así tiene la ventaja de que se adapta perfectamente a tus necesidades. Podrás evaluar que malos hábitos son realmente valiosos para ti y te aportan gran felicidad y cuales podrías cambiar ya mismo sin que te importe dejar ciertas cosas atrás.

¿Qué haces nada más levantarte? ¿En qué orden te preparas para irte al trabajo? ¿Qué cosas haces antes o después de comer? ¿A qué hora desayunas, comes, cenas y te acuestas?

Pregúntatelo todo. Trata de encontrar el motivo y sus consecuencias.

Estás a punto de descubrir más sobre ti de lo que crees que descubrirás. Estoy seguro de ello.

Verás cómo una vez adoptados los hábitos correctos, basados en razones sólidas, tu productividad se disparará hasta niveles insospechados.

Ahora ve y aplícalo.

Es algo simple pero necesita acción. De hecho, si realmente quieres aumentar tu productividad y no pruebas este sencillo truco, puede dejar de formarte en productividad porque realmente no  lo deseas lo suficiente (Boom).

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1Saludo, Saül.